Los estudios apuntan a que los juegos de habilidad, como el ajedrez, podrían tener beneficios psicológicos, como el de establecer nuevas conexiones neuronales. A su vez, las nuevas conexiones sinápticas favorecerían que el pensamiento sea más rápido y más eficaz, además de prevenir la enfermedad de Alzheimer. El ajedrez también puede mejorar el pensamiento y la capacidad de resolución de problemas de un niño. Además puede tener repercusiones positivas en la lectura, y los resultados matemáticos, además de aumentar su autoestima.

 

Y por eso mismo ahora le llega el turno al póquer. Aunque hay cierta controversia al respecto, algunos lo consideran una forma diferente de juego. Su principal argumento es que el póquer es un juego de habilidad, mientras que el resto de juegos de apuestas dependen menos de esta cualidad. Este juego enseña premiando buenas acciones, como pensar lógicamente y entender el resto de gente; mientras castiga malas acciones, como ignorar las probabilidades y actuar impulsivamente. Por ejemplo, si tú eres impaciente o ilógico o no puedes analizar riesgos y recompensas, perderás en el pòquer, y cometerás muchos errores en los negocios y las relaciones personales. Por lo tanto si el pòquer te enseña a controlar tus emociones, esto lo puedes extrapolar para ser más eficaz en cualquier situación.

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¿Pero qué beneficios tiene jugar al póquer?

 

Algunos expertos han llegado a afirmar que los jugadores de póquer tienen altas capacidades en el campo de las matemáticas, la psicología y los negocios. Así, saben las probabilidades que tienen de conseguir color o de ganar jugando con una pareja. Por ejemplo, la disciplina es un factor importante, ya que hay que saber apostar bien y retirarse cuando sea necesario.

 

Existe un caso curioso, pero claro es aislado, por lo que no se puede extraer conclusiones. Hablaríamos de Dusty Schmidt, un jugador de pòquer que asegura que ahora es capaz de leer y de procesar información a una velocidad tremenda. También puede iniciarse en alguna materia nueva, sin la menor experiencia, y alcanzar un nivel de comprensión cercano al de los expertos. Asimismo, su velocidad de pensamiento es superior, tanto que no puede expresar con palabras las ideas que brotan de su materia gris a la misma velocidad, aunque cuando trata de ponerlas por escrito sí sabe ordenarlas.

Siempre y cuando el juego sea controlado y disciplinado puede ayudar a :

 

-Desarrollar cualidades de búsqueda de información, especialmente la concentración.

–Respetar y aplicar la lógica, puesto que se trata de una serie de rompecabezas.

-Incrementar tu paciencia de la forma más fuerte posible. Si esperas pacientemente a la situación adecuada, con toda seguridad vencerás a las personas impacientes que juegan demasiadas manos. (El jugador virtual es un claro ejemplo de paciencia. Abandonan manos que les gustaría jugar. Resisten el impulso de desafiar buenos jugadores. Evitan distracciones, incluso las placenteras como hablar con amigos o extraños sexualmente atractivos. No critican a los malos jugadores, cuyos errores les hacen perder dinero. Controlan sus emociones. Tienen el auto-control para hacer las cosas necesarias, pero poco agradables, que mucha gente no hace.)

 

Pero el secreto para que el pòquer te ayude también en tu vida diaria es:

 

Saber darle importancia al largo plazo: Tomar decisiones con expectativa positiva al largo plazo es la clave para el éxito

 

Adaptarse a cambios en la vida siempre ha sido necesario, pero se ha convertido en algo mucho más importante puesto que el ritmo de cambio ha acelerado enormemente. Ahora sufrimos más cambios cada año que nuestros antepasados encontraban en décadas. El juego cambia. Cada vez que alguien te sorprende tirando sus cartas, pasando, apostando o subiendo, debes revaluar la situación y ajustarte a la nueva circunstancia.

 

El pòquer te enseña a entender y aplicar la psicología, porque entender a los otros es absolutamente esencial. En verdad, el poker ha sido frecuentemente llamado “un juego de gente jugado con cartas”. Si no entiendes al resto de jugadores, no puedes ganar. Debes competir contra gente de muy diversos tipos: agresiva y pasiva, simpática y desagradable, educada y maleducada, callada y habladora, emocionalmente controlada o incontrolada, etc.

 

Ya sea por entrenarnos en la toma de decisiones, por tener apertura mental hacia el cambio y una buena capacidad de adaptación ante situaciones diferentes, y sobretodo por saber ponernos en el lugar de otro, por analizar y observar a los demás, que nos llevará a respetar a nuestros iguales. Por todo eso y por mucho más ya merece la pena jugar una partida de póquer.

 

Y ahora ¿Te apetece jugar? :)