¿Recuerdas cuando, en la película La guerra de las galaxias (1977), el robot R2D2 proyectaba una imagen de la princesa Leia pidiendo ayuda a Luke Skywalker y sus aliados? Esta imagen de ciencia ficción podría convertirse en realidad gracias al trabajo de investigadores de la Universidad de Arizona (EE UU) que han desarrollado el primer dispositivo holográfico que puede grabar una escena en una localización y mostrarla en otra actualizándola casi en tiempo real, lo que se conoce como telepresencia tridimensional. El avance científico, dado a conocer hoy en la revista Nature, podría conducir a nuevas aplicaciones de tecnología tridimensional holográfica en las industrias del entretenimiento y la telemedicina, así como utilizarse para recrear mapas en 3D.

 

Desde hace décadas, la telepresencia tridimensional ha sido una fuente de interés para los científicos, pero se carecía de  grandes medios de grabación holográfica actualizables.

Pero... ¿qué es exactamente un holograma?

Llamamos holograma al registro de una imagen óptica tridimensional realizado sobre película de grano muy fino mediante haces de luz láser. A diferencia de la fotografía, que registra sólo la intensidad de cada onda luminosa refle­jada en un objeto (produciendo zonas claras y oscuras sobre una película), la holografía registra intensidad y dirección, o fase, de la luz. La información acerca de la intensidad y la dirección se codifica por el grado en que las crestas y los senos de las ondas reflejadas están en sincronía con los de una onda de referencia. Las ondas en fase producen figuras de interferencia luminosas; las ondas desfasadas, figuras pálidas.

 

 

Ahora, el equipo de científicos dirigidos por Nasser Peyghambarian ha desarrollado un dispositivo multicolor holográfico que se refresca cada dos segundos y proporciona el efecto de una actualización casi en tiempo real gracias al uso de un polímero fotorrefractario como material de grabación. Las imágenes se capturan desde múltiples ángulos en una localización, se envían a otro lugar utilizando la comunicación vía Ethernet y, a continuación, se imprimen con el sistema de hologramas. Cuantas más cámaras se utilizan en la captura, mayor es la definición del holograma en tres dimensiones. "Al mover tu cabeza  a la derecha o a la izquierda, arriba o abajo, ves varias perspectivas; es lo más parecido a las imágenes de la vida real. Los humanos estamos acostumbrados a ver en tres dimensiones", aclara Peyghambarian.

 

El nuevo trabajo se basa en un estudio previo realizado por el mismo grupo, y publicado en 'Nature' en 2008, que informaba sobre un dispositivo holográfico tridimensional actualizable. Sin embargo, el holograma era entonces monocromo y se podía actualizar sólo cada cuatro minutos.