El autismo es un trastorno del desarrollo que altera la capacidad del niño para comunicarse y que limita su desarrollo emocional y cognitivo. En su mayoría de los casos aparece en edades muy tempranas, aunque esto representa un pequeño porcentaje de los casos, especialmente cuando no hay otros trastornos asociados, el autismo uede pasar desapercibido hasta que el niño alcanza la edad escolar.

 

El niño con autismo entre los 1 y 3 años de vida

Pasado el primer año los signos del autismo suelen ser más evidentes que cuando aún no han cumplido el año, llegados a este puto los padres se dan cuenta de que algo no va bien. El niño/a se comunica muy pocas veces con el resto de personas y prácticamente no muestra señales de afecto. Además, muestra poco interés por interactuar con otros niños y aunque en ciertas ocasiones puede expresar cierta simpatía con sus padres, prefiere en la mayoría de los casos estar solo.

A diferencia de sus igual, el niño que padece autismo tiene muy poca curiosidad por conocer el entorno que lo rodea y es muy común que utilice los juguetes de manera inadecuada porque no entiende el simbolismo del juego. Cabe destacar que, mientras que la mayoría de los niños empiezan a adentrarse en los juegos imaginativos y de roles, el niño con autismo prefiere los juegos manipulativos, especialmente los que pueda realizar movimientos repetitivos.

A esta edad además su capacidad lingüística también se queda rezagada, aunque puede repetir algunas frases, no cuenta con un lenguaje creativo y casi siempre utiliza combinaciones de palabras que no tienen significado. Además, no realiza gestos o expresiones que puedan ayudarle a comunicarse y no entiende tampoco los castigos.

 

El niño con autismo entre los 3 y 6 años

Llegados a esta edad, los signos del autismo infantil son claramente evidentes y se puede hacer un diagnóstico. En la edad preescolar el niño que padece autismo se muestra incapaz de utilizar la postura, la mirada y la expresión para comunicarse. Además no es recíproco con los gestos de afecto que le hacen los demás y, en muy pocas ocasiones, interactúa con aquellos quienes le rodean pues pasa la mayoría de su tiempo “encerrado” en su mundo. Por norma general son poco competitivos y no se relacionan apenas con otros niños.

Cuando tienen la edad de 6 años el niño con autismo no comprende los gestos de los demás y tampoco los conceptos abstractos, por ello casi nunca hace preguntas. Otro punto a destacar cuando el niño/a llega a esta edad es el atrasado desarrollo en el lenguaje, aunque puede decir algunas frases, en la mayoría de los casos utiliza de manera errónea los pronombres y no llega a comprender el significado de las palabras por lo que le cuesta mantener una conversación como cualquier otro niño/a que tenga su edad.

 

En este período también se suelen ver algunos comportamientos que son los siguientes: camina con un poco de torpeza y mueve las manos de forma repetitiva, como si fuera un aleteo. También suelen tener un apego inusual a determinadas rutinas que no representan un significado o una función importante y normalmente, se suele preocupar por objetos que no tienen ningún valor afectivo. Es importante decir que, cualquier cambio en su rutina diaria es lo toleran muy mal, es por ello que esta edad la frustración puede ser diaria.