La autoconfianza es la confianza con lo que los “coaches” cuentan en sus recursos para conseguir los objetivos que se proponen. Está relacionado con la motivación y así, cuando la autoconfianza o confianza personal es alta también incrementa la motivación y por otro lado, si la autoconfianza es baja, la motivación también será baja.

Se suele confundir la autoconfianza con pensamientos positivos (por ejemplo, autoafirmaciones del tipo “seguro que lo conseguiré”, “lo voy a lograr”…), pero, la autoconfianza en los procesos de coaching consiste en “conocer las posibilidades reales ante un objetivo y saber gestionar los recursos para poder sacar el máximo rendimiento”.

 

Cómo podemos mejorar la autoconfianza

La mejora de la autoconfianza tiene que surgir a partir de un conocimiento real del propio potencial y del autoconocimiento. Para ello, se parte de las siguientes bases:

- Análisis conjunto de la situación actual y recursos de que disponemos.

- Establecer objetivos reales, que podamos alcanzar.

- Analizar las posibles dificultades que pueden aparecer y saber cómo afrontarlas.

- Ejercicios de coaching para el Autoconocimiento.

A continuación y, a título de ejemplo, presentamos diferentes ejercicios de coaching (basados en su mayoría en la psicoterapia grupal y las dinámicas de grupo) que con el objetivo de incidir en un análisis personal para lograr el autoconocimiento, pueden resultar muy útiles en la práctica del coaching.

 

El Discofórum

Uno de los puntos más importantes del coaching es el lenguaje interior (autolenguaje) y la necesidad de reflexionar para poder llegar a un autoconocimiento que sea efectivo. Pues las palabras generan emociones, y los sentimientos son esas emociones.

El autolenguaje genera emociones que afectan directamente a nuestras experiencias, a lo que vemos, a lo que oímos, etc…, y la base de esas emociones está en la valoración, en los pensamientos que hacemos. Así, cuando por ejemplo estamos contentos todo nos parece mucho mejor, sin embargo cuando estamos tristes pensamos que todo nos sale mal, tampoco no nos gusta cómo hacemos las cosas…

Pensamientos, sentimientos, sensaciones corporales y comportamientos son cuatro categorías diferentes que no tenemos que confundir, pero que sin embargo se interrelacionan: lo que pensamos cuando nos sucede algo influye en lo que sentimos y al revés, los sentimientos afectan a nuestro comportamiento y también nuestras acciones influyen en cómo nos sentimos, depende lo que sintamos y pensemos, tendremos distintas sensaciones corporales.

Saber diferenciar entre estas cuatro categorías: pensamientos, sentimientos, sensaciones y comportamientos es fundamental para el autoconocimiento. Para ello, y utilizando como estímulo diferentes músicas se intentará identificar los pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales que se producen en cada uno, en qué situaciones solemos experimentar esos pensamientos, sentimientos y sensaciones corporales y cómo nos comportamos habitualmente ante estas situaciones.

 

A continuación te dejamos un posible guión para el autoconocimiento dirigido a través de la música:

Nombre que pondrías a la canción

¿Qué piensas al escucharla?

¿Qué emociones sientes?

¿Qué sensaciones corporales tienes?

¿En qué situaciones sueles encontrarte así?

¿Cómo te comportas habitualmente en esas situaciones?

Posteriormente y, a través de preguntas se analizarán las estrategias que se siguen cuando, por ejemplo, nos podemos sentir mal, qué pensamientos nos vienen a la mente, que puede pasar si nos comportamos en una situación así cuando ya no está la emoción presente, etc…

 

La historia de cada uno

Se trata de escribir la historia a nivel personal. Será confidencialidad ya que no será contada al coach. Sólo se utilizará como estímulo en las sesiones iniciales para lograr un autoconocimiento.

 

Es necesario que sea por escrito y para ello se deben responder a estas preguntas:

¿Quién eres y a qué te dedicas?

Un buen recuerdo que tengas.

Un sueño.

 

La motivación y autoconfianza son herramientas fundamentales en el proceso de coaching para conseguir los logros, que son la meta de la intervención.