Sigue estos consejos para empezar el día con un buen desayuno.

 

¿Qué debe contener un desayuno equilibrado?

Un desayuno completo debe incluir un alimento perteneciente a cada grupo, aportando a nuestro cuerpo los nutrientes que necesitamos durante el día. Aquí te dejamos varios ejemplos:

 

Hidratos de carbono: cereales, galletas o pan, y mucho mejor si son integrales y están lo menos procesados posibles.

Vitaminas: Aquí señalamos frutas, zumos… y en la medida de lo posible que sean naturales, lo mejor es que cada mañana saques el exprimidor y disfrutes de un zumo fresco y natural.

Grasas saludables: Frutos secos o aceite de oliva.

Proteínas: Por ejemplo una tortilla francesa, unas lonchas de pavo, jamón york o  un yogur desnatado.

 

 

Carga pilas y cómete las mañanas

Lo ideal es empezar cada mañana con un zumo natural, ya sea de limón o de naranja, prueba a combinarlos, ¡te sorprenderá! Y no dejes a un lado los carbohidratos, lo mejor que puedes consumir son cereales integrales como una tostada de pan de calidad o avena. Y siempre que puedas, evita los cereales refinados.

 

Igualmente, incluye proteínas en tu desayuno. Si vas a hacer unas tostadas para desayunar añádelas un poco de aceite de oliva virgen extra, un poco de tomate y unas lonchas de jamón york o jamón serrano.

 

Es importante mencionar que las tostadas son una excelente opción para empezar las mañanas, ya que las combinaciones que puedes hacer son casi infinitas.

 

Y como último consejo, siéntate a desayunar y disfruta de la mañana. Si comes deprisa, tu estómago se resentirá.