La música rock y heavy metal es la más escuchada por estudiantes con altas capacidades intelectuales, ya que les sirve como una vía de escape para la presión académica que sufren.

 

Es común ver, en algún punto aleatorio de la ciudad, a esos melenudos con pantalones elásticos, botas altas, una camiseta de Metallica y unos cascos de los que se escuchan los lamentos lejanos de una guitarra eléctrica. Por fuera, con semblante serio, menean la cabeza suavemente, reprimiendo en su interior las ganas de hacer un buen headbanging y dejarse llevar por los ritmos salvajes y las letras oscuras que tiene grabadas a fuego en su mente. Y mientras ellos escuchan alguna canción de Iron Maiden, Black Sabbath, Kiss o Aerosmith, muchos piensan en los clásicos estudios que afirman que quienes escuchan ese tipo de música tienden a comportamientos agresivos o incluso tienen un mayor riesgo de suicidio. Sin embargo, hay otros estudios que, más allá de estereotipos, hablan de los beneficios del heavy metal.
 
Un estudio realizado por la Universidad de Warwick concluyó que las personas superdotadas suelen emplear el heavy metal para deshacerse de todas las tensiones y relajarse. El estudio preguntó a más de mil estudiantes con altas capacidades intelectuales y encontró que el rock era el estilo musical preferido por los sujetos de entre 11 y 18 años. Estos estudiantes afirmaban utilizar el rock y el heavy metal como método para alcanzar una catarsis, una liberación de los recuerdos o las pasiones que alteran su mente. Consiguen superar las emociones negativas y afrontar la presión académica a la que se ven sometidos a través de esta música.
 
 
¿Escuchar heavy metal es propio de personas inteligentes?
Unos resultados similares fueron presentados en la 18th Annual Conference of the Association for Psychological Science (2006) de Nueva York, en la que se mostraba que las personas que preferían la música alternativa y los géneros del rock y el heavy metal habían obtenido mejores puntuaciones en unas pruebas realizadas para medir objetivamente su inteligencia. Dentro de los resultados, se destacó que estas personas eran particularmente mejores en la capacidad de abstracción. A este hecho, los autores plantearon la posibilidad de que se debiera a la mayor frecuencia de metáforas y lenguaje abstracto que existe en las canciones propias de estos estilos y que acaban por absorber los fans al estar expuestos de forma prolongada.
 
Según el estudio, preferir estos estilos de música se suele asociar con frecuencia a ciertos rasgos de personalidad como estar abierto a experiencias nuevas, disfrutar con el riesgo o ser físicamente activo. En parte por estos hechos y en parte por la imagen que la sociedad se ha hecho de rockeros y metalheads , la afición a este tipo de música se relaciona con una personalidad “intensa y rebelde”. Sin embargo, tal vez lo más llamativo sea que no se encontró ningún tipo de relación entre escuchar esta música y el neuroticismo, la inestabilidad emocional, como sería esperable si se siguieran los estereotipos que asocian este estilo musical con emociones negativas, depresión, aislamiento, etc.
 
Andrew O’Neill, humorista británico y autor de ‘La historia del Heavy Metal’, afirmó en una entrevista que “el heavy metal está centrado en los aspectos más oscuros de la naturaleza humana” y puede que sea precisamente ese tratamiento entusiasta y enérgico que hace de estos aspectos lo que le concede un elemento especialmente atractivo. Todos los seres humanos tenemos dudas y sentimientos negativos en un momento u otro y el heavy metal o el rock & roll nos pueden ayudar a aceptarlos e incluso a liberarnos de ellos.