El verano normalmente es una época de descanso académico en las escuelas y las universidades. Sin embargo, esto no significa que debamos renunciar a la formación. De hecho, la segunda estación del año nos brinda la oportunidad de aprender cosas nuevas desde otra perspectiva. Por ejemplo, apuntándonos a cursos más breves o específicos. Por otra parte, hay muchas personas que aprovechan las vacaciones del curso escolar para resolver asignaturas pendientes. Es el caso de los alumnos que quieren mejorar su nivel de idiomas o los que deciden sacarse el carnet de conducir en pleno julio. 

Sea como sea, una cosa está clara: cada vez hay más oferta formativa en cualquier modalidad. Y, en este sentido, el verano no es una excepción. Pero, ¿cómo elegir sin miedo a equivocarnos? En este post, te presentamos 5 ideas para que elijas el curso que se adapte mejor a tus necesidades. ¿Y tú? ¿Qué trucos utilizas para aprovechar los meses más calurosos del año?

 

5 tips para elegir los mejores cursos en verano

  1. Márcate objetivos. Antes de nada, es recomendable que tengas claro por qué quieres seguir formándote y en qué ámbito. ¿Tu objetivo es mejorar tu perfil profesional? ¿Buscas un curso que te aporte conocimientos por simple placer? Reflexiona sobre tus intereses personales (tanto si estudias como si trabajas) y toma una decisión meditada.
  2. Analiza la oferta formativa tranquilamente. A día de hoy, existen cursos con características muy diversas. Así pues, el grado de adaptabilidad a las necesidades del alumno es cada vez más elevado. Por ejemplo, se puede elegir entre la modalidad presencial, semipresencial o a distancia. Por otra parte, también existen cursos gratuitos por Internet (MOOC) y otras formaciones subvencionadas.
  3. Echa un vistazo al contenido de los cursos. Ya que la oferta de cursos es variada, no te precipites antes de tomar una decisión. Ten en cuenta que los cursos de verano suelen ser cortos y, en consecuencia, los temarios se plantean de manera específica y concisa. Consulta el plan de estudios antes de matricularte.
  4. Decide qué calendario vas a seguir. ¿Te interesa estudiar solo durante el mes de julio o te planteas realizar una formación durante todo el verano? Sea como sea, decide cuánto tiempo vas a dedicar al estudio y no te olvides de regarlarte una pequeña escapada de desconexión.
  5. Baraja la posibilidad de estudiar en el extranjero. Si no tienes trabajo y has finiquitado tus compromisos académicos de larga duración, puedes plantearte una estancia breve en otro país. No solo para aprender idiomas, sino para adquirir más competencias en tu ámbito de trabajo. ¡Atrévete!